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FAROS "MALDITOS"
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Elaborado por los prestigiosos expertos del equipo de Más Allá, dirigidos por Carmen S. Fraile, Javier Sierra y Clara Tahoces.
Reportajes |
ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Isabela Herranz
1. Introducción2. Más información
POINT LOOKOUT: UN ENCLAVE FANTASMAGÓRICO
El emplazamiento de los faros en lugares escarpados y solitarios no es lo único que ha fomentado la proliferación de leyendas relativas a estas construcciones. El hecho de que en sus proximidades se hayan producido cientos de naufragios, que han dejado miles de muertos, y de que en algunos casos se levantaran junto a ellos campamentos de prisioneros o se llevaran a cabo ejecuciones también ha alimentado su leyenda negra. El faro de Point Lookout, en la bahía de Chesapeake (Virginia) fue construido en 1830 y está considerado uno de los lugares “encantados” de Estados Unidos. Durante la Guerra Civil se levantó junto a él un campamento para 10.000 prisioneros que, en la práctica, llegó a albergar hasta 20.000. Miles de soldados confederados murieron allí y se cuenta que sus espíritus todavía rondan el lugar. Muchos visitantes afirman aún hoy haber sentido en ese enclave la presencia de supuestos fantasmas.
SANDS POINT: EL PEÑASCO DE LAS EJECUCIONES
En Estados Unidos abundan las leyendas sobre los peñascos de las ejecuciones. El más famoso es el de Sands Point, ubicado en el condado de Nassau (Long Island, Nueva York), donde en 1850 se erigió un faro sobre la roca conocida como “de las ejecuciones”. Dicho nombre procedía de varias leyendas locales anteriores al nacimiento de la nación estadounidense. Ya en los mapas del Almirantazgo británico del siglo XVIII aparecía este conocido peñasco, que había “ejecutado” a muchos barcos, estrellados contra las rocas de este acantilado, insuficientemente iluminado. Una historia popular cuenta que los británicos llevaron allí a los colonos revolucionarios para torturarlos y matarlos a escondidas, con el fin de evitar represalias. Ataban a los prisioneros a las rocas para que se ahogaran cuando subía la marea o para que se los comieran los tiburones. Algunos pescadores de la localidad dicen que los fantasmas de los hombres que murieron allí han sido vistos merodeando por el faro. Por este motivo, el Servicio Americano de Faros decidió prescindir de los fareros y automatizar el mecanismo. Pero antes de que se tomara esta decisión se permitía a los fareros destinados en Sands Point pedir un traslado cuando quisieran porque lo solitario del lugar les hacía sentirse condenados a muerte.
LA TORRE DE HÉRCULES... Y LA CABEZA DEL GIGANTE GERIÓN
España es uno de los países europeos que cuenta en la actualidad con un mayor número de faros. Se ha contabilizado un total de 187, de los cuales sólo en el Norte hay 54: 31 en el Cantábrico y 23 en Galicia. El más famoso por su antigüedad es la Torre de Hércules, situada en A Coruña y construida por los romanos en el siglo II. Durante la Edad Media se convirtió en fortificación y dejó de emplearse como faro. Desde entonces ha sufrido diversas restauraciones arquitectónicas, pero se mantiene parte de la estructura romana original y todavía está en funcionamiento. La leyenda cuenta que Hércules arribó a las costas que rodean la torre y enterró allí la cabeza del gigante Gerión, rey de Brigantia (la actual A Coruña), al que había vencido tras una dura pelea. Hércules levantó un túmulo sobre el que colocó una gran antorcha y cerca de éste fundó la ciudad. Galeses e irlandeses conservan referencias escritas a la luz del faro de Brigantia.
LA BRETAÑA FRANCESA: PIRATAS Y NAUFRAGIOS
Pointe du Raz es un promontorio situado en Bretaña, en el extremo oeste de la Cornouaille (Francia). Es un lugar de excepcional belleza, pero muy peligroso para las embarcaciones por sus violentas corrientes y sus vientos huracanados. Tanto es así que el lugar está presidido por una estatua de Nuestra Señora de los Naufragios. Mar adentro se distingue en los días claros el faro de Ar Men y al noroeste se puede ver sobre un islote el faro de Tévennec. En la zona abundan las leyendas de piratas y naufragios trágicos.
EDDYSTONE: EL FARO DE LAS DESGRACIAS
En un país como el Reino Unido, rodeado de islas y donde están tan arraigadas las leyendas míticas del pasado, no podían faltar las narraciones heroicas y misteriosas asociadas a sus faros. De todos ellos, el más famoso por su accidentada historia es el de Eddystone, en Plymouth, ya que se asienta sobre un peligroso acantilado en una zona azotada por vientos y tormentas. El primero fue erigido por Henry Winstanley de Littlebury en 1696. La guerra contra Francia dificultó las obras, ya que tanto el constructor como los obreros fueron hechos prisioneros, aunque posteriormente fueron liberados. Una tempestad destruyó el faro en 1703 y fue reconstruido en 1706. En 1744 el barco Victory se estrelló contra las rocas y su proa abrió un gran boquete en la despensa del farero. No acabaron ahí las desgracias. Su estructura de madera resultó destruida por un incendio en 1755. Al intentar extinguir el fuego, el farero –un anciano de 94 años– tragó plomo derretido del tejado. Murió a los doce días y de su estómago sacaron un lingote de plomo, que hoy se puede ver en el Museo de Edimburgo. El faro fue reconstruido por completo en 1759, pero se derrumbó en 1870 como consecuencia de las grietas en la roca sobre la que se asentaba y se edificó uno más sólido en un arrecife cercano. Henry Edwards, uno de los primeros fareros del nuevo faro, se quedó atrapado en su interior durante doce días a causa de una tormenta que anegó el lugar. La construcción actual data de 1882.
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