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ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Isabela Herranz
1. Introducción2. Medicina biológica3. Más información
¿Existen métodos distintos a los que ofrece la Medicina oficial para curar el cáncer? ¿Hasta qué punto eliminan las células cancerosas ciertas técnicas sencillas y económicas? ¿Puede ser la mente más eficaz que la quimioterapia?
“En la actualidad, miles de pacientes en todo el globo sobreviven al cáncer sin drogas, cirugía o radioterapia. Muchos se han beneficiado de una variedad de terapias que se centran en la mente y las emociones y que ni siquiera tienen como objetivo matar el tumor”, expone la psicoterapeuta Ruth Bolletino, especializada en trabajar con enfermos oncológicos y con sus familiares. Ella misma padeció esta enfermedad y aprendió a superarla con la ayuda de su colega Lawrence LeShan, de quien hablaremos más adelante.
Testimonios como el de Bolletino ponen de manifiesto que existen alternativas a la Medicina convencional para vencer el cáncer. Aunque todavía no es una realidad para todos los pacientes, hoy un elevado porcentaje de procesos oncológicos tienen cura, sobre todo si se tratan a tiempo. Otra cuestión es lo complicado que le suele resultar a los pacientes elegir entre las diversas opciones de tratamiento.
En este sentido, el médico Raoul Goldberg, de la Lukas Cancer Clinic (Suiza) señala que “por un lado, a los enfermos les preocupan los efectos secundarios de la Medicina oficial, pero, por otro, han oído hablar de terapias complementarias o alternativas sobre las que no están del todo seguros. Entonces buscan consejo médico en diferentes fuentes: el médico alopático les urgirá a seguir tratamientos convencionales, mientras que el profesional de la salud alternativa les advertirá que eviten el tratamiento ortodoxo por temor a los efectos tóxicos o a un agravamiento del cáncer”.
CUESTIÓN DE ACTITUD
Como expone el doctor Goldberg, lo más difícil es sin duda decidirse por un tratamiento. Hay enfermos que lo consiguen tras realizar agotadoras indagaciones, aunque merezcan la pena. Tal fue el caso de Leonor Martínez Martínez, que padeció cáncer de mama. El testimonio que ofrece Leonor en la web de Plural 21 es de lectura obligada para toda persona a la que hayan diagnosticado cáncer y quiera informarse a fondo. Entre otras cosas, aprendió que con frecuencia el factor determinante es la actitud ante la enfermedad: “[El doctor Jordi Buxalleu] me confirmó que, efectivamente, era clara la recuperación en gente con menos miedo a la muerte y que para vencer la enfermedad son más importantes la esperanza y las ganas de vivir que el estado físico en el que llegaban los enfermos”.
Leonor destaca la importancia del apoyo que le prestaron diferentes personas y asociaciones: “Gracias a la ayuda de Plural-21 y a toda la información recopilada por ellos, a libros, a revistas... pude informarme y conocer mucho más de lo que nos dejan saber sobre el cáncer”. Leonor prosigue: “Invito a todos a que se informen y no permitan que otros decidan sobre sus vidas y su salud, a que asuman su responsabilidad con respecto a las enfermedades y los tratamientos, y a que decidan lo que su intuición, su cuerpo y toda la información obtenida les haga vislumbrar como lo más acertado”.
A fecha de hoy, dos años y medio después de este testimonio, Leonor nos confirma que sigue sin operarse y sin someterse a tratamientos de quimioterapia o radioterapia: “Me siento en perfecto estado de salud. Aunque mi tumor no se ha reducido, no siento ningún síntoma de enfermedad. Me he hecho revisiones y no hay absolutamente ninguna metástasis en ningun otro lugar de mi organismo, a pesar de haber pasado tanto tiempo y contra las predicciones médicas.”
Al igual que Leonor, Teresa Losada, paciente de cáncer de mama, opina que “la actitud ante la en fermedad es fundamental para superarla. Cuando se dio esta situación pedí ayuda a mi ser interno. Me sentí protegida y guiada. No me sentí víctima, sino que las nuevas circunstancias me ayudaron a seguir adelante. Tampoco tenía miedo a la muerte porque lo había perdido en los cursos de Hemi-Sync que había hecho”.
Decidir el tratamiento a seguir fue una cuestión delicada para Teresa: “Me negué a ser tratada con quimioterapia y radioterapia. En Internet descubrí testimonios de supervivientes que habían sido terminales y eso me animó a buscar ayuda en médicos alejados del sistema. Solo sigo un tratamiento con estrógenos recetado por mi oncóloga. Una de las cosas más importantes que he hecho por indicación de mi médico naturópata ha sido limpiar mi hígado de parásitos con productos depurativos y aplicarme una frecuencia vibratoria mediante un equipo Zapper. También he introducido cambios en mi alimentación. Además, he aprendido a dejar a un lado la negatividad y siento paz, alegría, entusiasmo, gozo...”.
TOMAR DECISIONES
La artista y terapeuta transpersonal Marysol González Sterling nos habla, por su parte, del largo y doloroso periplo que le ha supuesto tener que someterse a dos trasplantes de médula a causa de una leucemia mieloblástica aguda:
“En el segundo trasplante me dieron solo un 10% de posibilidades de curación porque la sangre para la donación no era 100% compatible con la mía. Me habían puesto la sangre de mi hermana, con la que tenía solo cierto grado de compatibilidad (11 de 12) y no sabían cómo me iba a repercutir. Si superas el debilitador tratamiento con quimioterapia que te aplican antes del trasplante de médula, tienes que tomar después fármacos antirrechazo que te producen unos efectos secundarios tan terribles que normalmente algún órgano vital queda dañado de por vida. Durante el tratamiento de seis meses con dichos fármacos atravesé fases de no poder comer ni beber; padecí parálisis facial y una intensa neuralgia del trigémino. Desde el principio del proceso había recurrido a terapias que conozco bien, como la sacro-craneal. Asimismo, utilicé mis prismas de cuarzo para darme a diario sesiones con un rayo de arco iris sobre el cuerpo y el sonido con diapasones, el shiatsu, la reflexología... Los médicos no salen de su asombro ante mi recuperación.
En la actualidad soy un caso de quimerismo completo [presencia de células linfohematopoyéticas no propias del receptor que aparecen como resultado de un trasplante alogénico]. Acepté lo que me pareció bien de los médicos alópatas, pero me responsabilicé de mi propia curación, decidí por mí misma. Ahora me siento más fuerte que nunca. Aconsejo a los enfermos que sean ellos quienes decidan qué terapias quieren seguir y a quién hacer caso”.
Para tomar decisiones no queda otra que informarse. Para ello existen ya asociaciones de enfermos, como Canvi, donde los miembros se responsabilizan de su propia salud y se esfuerzan también en promocionar la agricultura biológica, las terapias complementarias y el bienestar psíquico del individuo a través de diferentes técnicas.
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es muy bueno el comentario espero que la gente lo lea y se de cuenta que la quimioterapia no sirve para nada sacan plata encima mata no le den de comer a los medicos que siguen tratando con esa basura.
realmente muy sustancioso el comentario y admirable por aquellos que investigaron lo mejor para compartir con sus pares humanos.